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martes, 9 de octubre de 2018

Perú de los incas al presente

jueves, 5 de julio de 2018

Breve reseña sobre la Minyula o Minshula

Los relatos de los abuelos están plegados de historias orales que se han trasmitido por esta vía por muchas generaciones a lo largo del tiempo que han pasado el tiempo y espacio histórico que permitido que en la actualidad se conozcan relatos que no tienen nacionalidad si no que son ya universales uno de estos relatos es el de la Minyula o Minshula según sea el caso, pero bueno comencemos.

Cuentan nuestros mayores   que hace mucho tiempo había un matrimonio que tenía dos hijos, varón y mujer. Esta familia vivía feliz pero el destino hizo que la madre falleciera cuando los niños eran aún muy jóvenes por lo cual el padre se hizo cargo del cuidado del hogar. Paso un tiempo hasta que el conoció a una señora de la cual se enamoró de nuevo y posteriormente decidió que se casaría con ella, pero la señora que tenía el corazón frío le exigió como prueba de amor que se deshiciera de sus hijos porque ella no sentía ningún aprecio por ellos y quería tener los suyos propios.




El padre se encontraba tan prendado de esta mujer que al final decidió que sus propios hijos no le importaban más que sus sentimientos por esta nueva ilusión, así que decidió ir a perderlos en el bosque y se lo dijo a la que sería su mujer, pero los niños de donde se encontraban escucharon la conversación. Llamó a sus hijos y les dijo que irían todos a buscar leña al bosque a lo cual los niños obedecieron enseguida. Mientras iban por el camino que daba muchas vueltas el niño iba poniendo piedritas a lo largo de su ruta.



Una vez en el bosque profundo el padre les dijo que se quedaran allí porque él iba a cortar la leña, los niños obedecieron y se quedaron allí esperando mientras su padre regresaba. Pasaron mucho tiempo jugando, pero al ver que se hacía tarde y su padre no regresaba lo buscaron dando gritos los cuales no fueron contestado. Decidieron volver a la casa siguiendo las rutas de las piedritas que el niño había colocado en la ruta, pero como se distrajeron jugando se demoraron en encontrar las piedritas que una vez ubicadas las siguieron de vuelta a casa.



El padre al ver que los niños habían vuelto decidió llevarlos al día siguiente de vuelta al bosque por otra ruta, y de la misma forma que la primera vez salieron muy temprano con el fin de cortar leña. Esta vez el niño llevo cancha y su hermana ceniza, cuando iban caminando en la ruta el niño iba detrás del padre regando la cancha que llevaba en su bolsillo mientras que detrás del su hermano iba comiéndose la cancha regada, pero al mismo tiempo iba regando la ceniza que llevaba por todo el camino que iban recorriendo.



Al llegar a lo profundo del bosque, el padre les dijo que lo esperaran mientras el cortaba la leña, los niños se encontraban tranquilos pensando que su padre no los engañaría esta vez así que comenzaron a jugar. El padre a su vez había llevado una lata la cual amarro al costado del tronco de un árbol, mientras era sacudida por el viento chocaba con el tronco y daba la sensación de que alguien estaba cortando leña.



Cuando se hizo más tarde los niños se preocuparon de que su padre no regresaba así que se dirigieron al lugar donde provenía el supuesto sonido de un leñador, más cuando llegaron se dieron con la sorpresa de que su padre no estaba y el sonido era de una simple lata. Decidieron regresar por el mismo camino en que habían regado la ceniza y la cancha, pero para mala suerte de ellos solo después de avanzar comenzó una torrencial lluvia que borro toda la ceniza lo cual impidió que los niños pudieran volver.



Los niños al ver que estaban perdidos decidieron buscar un refugio, así es que el niño subió a un árbol para tener una idea de donde se encontraban, es así que a lo lejos diviso una choza que estaba humeando por su chimenea. Se dirigieron ahí y se encontraron con una vieja tuerta de cabellos blancos. Esta vieja era la Minshula, la cual estaba friendo tortillas cuando los niños llegaron. Los niños estaban hambrientos pues no habían probado bocado en todo el día decidieron robarle algunas tortillas, así es que se acercaron, pero por el ojo tuerto de la vieja. Para esto la vieja tenía un loro que observaba lo que ocurría así es que aleteo diciendo: “vieja por el ojo tuerto te roban las tortillas”; las repitió varias veces a lo cual la Minyula se dio cuenta de lo que ocurría y atrapo a los niños.



La Minshula observo que los niños estaban desnutridos puesto que creía que eran chanchos, decidió encerrarlos en un cuarto para engordarlos. Es así que todos los días los llevaba abundante comida y les pedía que le enseñaran el dedo meñique. Con el paso del tiempo los niños comenzaron a engordar y la vieja ya pensaba en hacer un banquete con ellos, para todo este tiempo el loro paraba siempre conversando con los niños y les tenía cariño así es que les contó los planes de la Minyula así es que les dio un rabo de ratón para que cuando les pidiera el dedo meñique le presentaran el rabito delgado.



La Minshula al ver el rabito pensó que aún faltaban engordarse más es así que siguió alimentándolos, pero un día los niños perdieron el rabito de ratón que el loro les había dado y no tuvieron más remedio que enseñarles su dedo meñique.



La vieja Minshula al ver que sus dedos estaban gordos decidió avisar a sus hijos para que acudieran en la mañana y se los comieran. El loro acudió otra vez a ayudar a los niños y les dijo que cuando la Minyula los saque y les quiera hacer subir por la escalera diciéndoles que arriba hay muchos dulces se nieguen a hacerlo y que finjan que no saben cómo subir esas escaleras, que les muestre como puede ella subir hasta arriba y que cuando este al final, debían voltear la escalera porque debajo había un perol con agua hirviendo.



Los niños hicieron todo lo que el loro les dijo, y es así que la vieja Minshula cayó en el perol de agua hirviendo, los niños al ver que la vieja bruja murió decidieron huir. En la mañana llegaron los hijos contentos por el banquete que se iban a comer, pero se dieron cuenta que la que estaba en el perol era su madre y no los niños.



Los hijos llenos de rabia decidieron seguirlos para vengar la muerte de su madre, cuando estaban a punto de alcanzarlos el loro paso volando sobre los niños y les arrojo una bolsa que pertenecía a la Minyula la cual contenía un jabón, un peine y un espejo. Los niños tiraron el jabón por donde habían pasado y la ruta se convirtió en un lodoso camino por lo cual los hijos de la Minyula no pudieron seguir, es así que los niños pudieron alejarse nuevamente, sin embargo, después de mucho esfuerzo los hijos de la Minshula lograron atravesar el problema y estuvieron a punto de alcanzar a los niños, pero ellos arrojaron el peine al suelo y la ruta se convirtió en un mar de espinas las cuales lograron alejar a los hijos de la Minyula.

Pero estos ladinos cambiaron de camino y es así que de nuevo casi sorprenden a los niños, estos tiraron al suelo el espejo que cuando se quebró se convirtió en abismos imposibles de atravesar.



Al deshacerse de los hijos de la Minshula continuaron su camino hasta llegar al palacio de un rey, en el cual pidieron trabajo. Les preguntaron que sabían hacer y el niño contesto que el sabía leer y su hermana cocinar. El rey mando a la niña al servicio de cocina y al a enseñar a leer y a escribir a su hija. Paso el tiempo en el cual ambos se fueron ganando el cariño del rey, el cual después de hacerles unas pruebas hizo que se casen los hermanos con la hija y el hijo del rey respectivamente logrando terminar esta historia en un principio triste.

Hace suponer que esta historia ha sufrido modificaciones debido a su trasmisión oral   no queda duda que los hechos siguen pasando en la actualidad hace una referencia   a las malas decisiones del padre con los hijos y la acción de primero el de querer ser hombre o mujer para luego ser padreo madre esta historia humana   y semi trágica revela la naturaleza nuestra.

Las investigaciones históricas literarias nos muestran que esta historia ya se sabía desde tiempos de los caldeos asirios y culturas contemporáneas a estos los hebreos nos habla en sus libros sobre Lilith   el demonio   que se roba a los niños es por consiguiente que por ser un relato oral haya sufrido alteraciones hasta ubicarnos en nuestra Minyula cuento clásico de la literatura popular universal.

miércoles, 31 de enero de 2018

Simone y Paul unidos por la existencia



La historia    humana siempre desde tiempo inmemorial nos ha dejado muestras   de amor desde la vestusta   relación de Adam y Eva que narra los textos judeocristianos a actuales   relaciones que no tienen nada que envidiar a las antes mencionadas, tal es el caso de un rey que deja su reina y su religión en post    de una joven cortesana madre de una de las más brillantes reinas que este género ha dado al mundo me refiero a la hija de Enrique   y Ana Bolena. Isabel I de Inglaterra. Son solo muestras de un desbordante amor bueno al asunto que trato hoy in más preámbulos hablare de   dos personajes brillantes del siglo XX, Uno por su lado enarbolo y fundo una corriente filosófica que marca la historia   de la historia y la filosofía me refiero a Jean Paul Sastre.  por otro lado, su parte contraria en cuanto a genero tratase y por consiguiente su complemento hablare de simone de beauvoir.
Simone de Beauvoir fue una niña solitaria, apegada a su padre, quien le enseñó el amor por los libros y el conocimiento; fue una chica que siempre sintió que tenía un cerebro de hombre en el cuerpo de una mujer.
Jean Paul Sartre siempre vivió como un niño consentido y ególatra hasta que se dio cuenta que el mundo de los adultos estaba lleno de pura farsa. Por una especie de complejo de inferioridad, este hombre buscó refugio en las mujeres, el alcohol, las drogas y la filosofía.
Así, con esas almas, la solitaria y el ególatra se convirtieron en una de las parejas más polémicas del siglo XX. El filósofo español Manuel Cruz explica el porqué: este par mitificó “su relación como paradigma de libertad y modelo de ruptura con las formas de vida burguesas tradicionales. Se trataron de usted durante más de 50 años, nunca vivieron juntos, se negaron a contraer matrimonio y tener hijos, y es conocida la liberalidad con la que ambos aceptaban que el otro miembro de la pareja mantuviera relaciones con terceras personas.”
Sí, esta pareja de filósofos franceses practicó la poligamia, es decir, mantuvieron relaciones sexuales con varias parejas mientras estaban juntos.
A más de 50 años de la polémica que desató la relación amorosa entre Sartre y Simone de Beauvoir, el tema de la poligamia sigue siendo espinoso.
Actualmente, uno de los defensores de la poligamia es el psicólogo Christopher Ryan, quien asegura que los seres humanos estamos “bioprogramados” para la poligamia, “para recibir y responder a estímulos sexuales de múltiples parejas”.
Sí, evolucionamos, pero “seguimos siendo primates y el polideseo nos mueve”, dice Ryan.“Los humanos parecen ser los más sexuales de los primates, con penes y testículos más grandes que cualquiera de los otros primates y con estos últimos fuera del cuerpo, donde temperaturas más frías ayudan a preservar el esperma para poder tener múltiples eyaculaciones. La capacidad multiorgásmica de las mujeres y la llamada vocalización copulatoria femenina también sugieren que estamos hechos para la poligamia”, sostiene el psicólogo estadounidense.

Además, Ryan justifica la poligamia al argumentar que dos de las especies primates más cercanas a los humanos confirman esta idea: “Los chimpancés hembras en ovulación copulan docenas de veces al día con todos los machos posibles. Los bonobos –chimpancés pigmeos-, famosamente promiscuos, disfrutan comúnmente de sexo grupal, el cual sirve para limar asperezas en el tejido social”.
Sin embargo, la sociedad actual –occidental, al menos- no funciona de esta manera. De este lado del mundo se practica la monogamia, #dicen, aunque Ryan opine que “los recién casados serían inteligentes si recordaran que, aunque hayan escogido ser vegetarianos, es totalmente natural desear una hamburguesa con queso y tocino ocasionalmente”.
Suena sencillo, pero no lo es tanto. Regreso a la relación Sartre-Simone de Beauvoir.
Simone mantenía relaciones con hombres y mujeres. Sartre sólo con mujeres, y los dos, por ser profesores de instituto, se involucraban con jovencitas. Pero ahí no está el problema.

¿Cómo le hacían estos franceses para sostener este tipo de vida? Sartre, por su parte, mantenía a muchas mujeres y hasta distribuía de manera perfecta el tiempo que pasaba con cada una. Por supuesto, ninguna sabía de la existencia de las demás, sólo su “Castor” (así le decía de cariño a Simone, por la semejanza de su apellido, Beauvoir, con la palabra Beaver, castor en inglés).

En realidad, Sartre tenía un código: “viajes, poligamia, transparencia”. En su obra Carnets, el filósofo francés explica que le dijo a Simone que “existían dos tipos de sexualidad: el amor necesario y los amores contingentes. Y Castor aceptó”. Simone era su amor necesario, las demás – Michelle, Arlette, Evelyn y Wanda-, eran los contingentes.

No obstante, el acuerdo que los dos tenían (el de poder tener relaciones con las parejas que quisieran), nada fue tan fácil.

En La ceremonia de los adioses, Simone de Beauvoir describe los últimos años con Sartre, ese hombre con los ojos casi muertos, con una adicción terrible al alcohol, a las drogas…y a las mujeres.

Aunque esta pareja fue el símbolo del “amor libre” y la liberación sexual en los años sesenta y setenta, Simone de Beauvoir sí se sintió traicionada por Sartre, y más cuando éste “adoptó” a Arlette y la convirtió en la heredera universal de sus derechos literarios.

Sí, somos primates, pero somos primates que no están exentos de sentirse heridos y conflictuados con y por una relación polígama, a diferencia de los chimpancés y bonobos. Tal vez por ello la monogamia es más cómoda.

Ryan explica que la sociedad y la cultura –terapeutas y sacerdotes incluidos- han reprimido “nuestra energía libidinal”.
“En el fondo, la monogamia es una manifestación del autoritarismo posesivo, más que el resultado de un romanticismo idealista que apela a las necesidades emocionales, monogámicas, de las mujeres que buscan entregar su dote sexual a un hombre único, capaz de proveer para sus hijos, y por eso dicen NO a otros, porque sólo así obtienen la seguridad y los bienes materiales de este hombre”, dice el psicólogo.
La explicación de Ryan suena materialista porque relaciona el nacimiento de la monogamia con el nacimiento de las sociedades agrícolas, es decir, el auge de la propiedad privada. “Mis tierras, mis hijos, mi mujer”. Aquí es cuando la mujer “fue relegada a un rol secundario, a una posesión más dentro de la acumulación de bienes”, explica Ryan.
Simone de Beauvoir le confesó a uno de sus amantes, al estadounidense Nelson Alegren, que su relación con Jean Paul Sartre “más que amor era una amistad íntima”.
 ¿Se puede ser verdaderamente polígamos sin sufrir raspones? Actualmente, no lo creo, pero ese es sólo mi punto de vista. Bienvenidos los suyos.

Fuentes

Jean-Paul) [1392384 - LL179] Literatura Psicología Losada. Buenos Aires. 1976. 17 cm. 286
p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Biblioteca clásica y contemporánea.
La justicia social en la era de la política de identidad: redistribución, reconocimiento y participación.
Educadores Asociados.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Cómo Funciona el cerebro Humano

Cómo funciona nuestro cerebro

A lo largo del día, ya seamos adolescentes o adultos, en el trabajo o en casa, nuestro cerebro utiliza todo un repertorio de capacidades sofisticadas: las funciones cognitivas...

Estas funciones cognitivas nos permiten efectuar actividades como elaborar un itinerario, recordar un número de teléfono, reconocer un rostro, calcular mentalmente, conducir, tocar el piano o, simplemente, leer.

La Memoria
La memoria es la función cognitiva más solicitada en la mayoría de nuestros actos. Interviene para registrar o recordar informaciones tan diversas como un número de teléfono, lo que hemos hecho el fin de semana, un encuentro, dónde hemos dejado las llaves, el nombre de un determinado objeto o de una persona que nos presentaron recientemente, un dato histórico famoso.

Igualmente, participa de modo fundamental en otras actividades cognitivas, como la lectura, el razonamiento, el cálculo mental, la creación de imágenes mentales... En consecuencia, se encuentra en todo momento activa, voluntariamente o no, y nos permite crear un stock de conocimientos culturales, recuerdos personales, actuaciones, etc.
La memoria constituye el pasado de cada uno o, más bien, el conocimiento de sí mismo, y permite que cada individuo posea una identidad.
    Tipos de memoria
    Pérdidas de memoria
    Cómo memorizar mejor
Otros tipos de memoria
No poseemos una sola memoria, aunque ciertamente tendemos a considerar la memoria como un todo, diciendo que tenemos, de forma global, UNA buena o mala memoria o utilizando frases del tipo: "Me falla LA memoria".
En efecto, acordarse de lo que uno ha comido el día anterior es muy distinto de recordar que la capital de Francia es París. Por otra parte, las investigaciones demuestran que intervienen distintas regiones del cerebro según del tipo de conocimientos que hay que memorizar o recordar.
Existen diferentes memorias según la duración del recuerdo:
    La memoria sensorial
    Capta toda nueva información durante solo algunos centenares de milésimas de segundo.
    La memoria a corto plazo, llamada también memoria de trabajo:
    Toma el relevo a la anterior, conservando la información durante más o menos un minuto. Su capacidad es igualmente limitada en cantidad, y permite registrar alrededor de siete elementos. Permite, por ejemplo, retener un número de teléfono dado de viva voz, durante el tiempo de marcarlo o de escribirlo. Interviene también en la lectura, permitiendo retener la frase que acabamos de leer, de modo que la siguiente resulte coherente.
    La memoria a largo plazo
    Interviene cuando se desea retener por más tiempo una información. Esta memoria tiene una capacidad y una duración de conservación de la información ilimitada.

Existen también otras memorias a largo plazo según el tipo de recuerdo:
    La memoria episódica
    Permite recordar lo que hemos hecho el día anterior, la visita al dentista o la velada en casa de un amigo. Es decir, con ella se recuerdan acontecimientos que constituyen recuerdos personales, autobiográficos, en los que el contexto de memorización es muy relevante.
    La memoria semántica
    Agrupa los conocimientos relativos a las reglas gramaticales, sentidos de las palabras, hechos culturales, nombres de ciudades o de objetos, etc., que constituyen conocimientos generales, sin relación con el contexto de memorización. No recordamos el momento preciso en que aprendimos esas informaciones.
    La memoria procedimental
    Se refiere a los conocimientos difíciles de comunicar de manera explícita. Son todas nuestras habilidades, como tocar el piano, ir en bicicleta, conducir, abrocharnos la ropa... Son actos que realizamos de manera automática, pero que necesitan la implicación de conocimientos almacenados en la memoria. Estos conocimientos son, por ejemplo, saber que una determinada posición de las manos sobre el piano permitirá tocar un acorde concreto, o que tal maniobra con el coche permitirá girar a la izquierda.
Las pérdidas de memoria
La memoria tiene un importante papel en la vida cotidiana del ser humano, por ello se comprende muy bien que los problemas de memoria puedan verse como un obstáculo e incluso ser fuente de estrés.
Por otra parte, quejarse del funcionamiento de la memoria es muy habitual en personas de más de 50 años, que a menudo temen que esos problemas de memoria estén asociados a alguna patología.
Esto, no obstante, suele ocurrir raramente, aunque sí es normal observar una disminución en el rendimiento de la memoria con la edad.
La edad no es el único factor que desencadena un deterioro en el rendimiento de la memoria. También contribuyen a ello otros factores, como las circunstancias y determinados acontecimientos, la fatiga, el estrés, la motivación o la emotividad.
¿Cómo memorizar mejor?
En general, para acordarse mejor de las cosas hay que estar atento a lo que se hace, ya sea leer un texto o poner las gafas sobre la cómoda.
En cuanto a las tareas rutinarias, una manera de acordarse de regar las plantas o tomar la medicación, por ejemplo, es hacerlo siempre a la misma hora y asociarlo a un acontecimiento concreto, como un programa de televisión semanal o una de las comidas del día.
También es importante el aspecto emocional: no podemos retener aquello que para nosotros carece de interés o de sentido. Cuantos más registros emocionales, mejor se memoriza.
Para memorizar mejor puede resultar de ayuda:
    Localizar las informaciones esenciales para la comprensión,
    Reflexionar e interrogarse sobre el contenido, sobre el sentido de la información,
    Organizar las informaciones por categorías,
    Crear asociaciones,
    Recurrir con regularidad a la información conocida
La Atención
¿A quién no le han dicho o ha dicho: "Me cuesta concentrarme" o "No pones suficiente atención”?



La atención es primordial en el comportamiento humano. La mayor parte de las actividades cerebrales requieren una gran concentración, tanto para la memorización de una información o la comprensión de un texto como para la búsqueda de un término en particular.
Un trueno captará toda nuestra atención
La atención es una función cognitiva compleja. Corresponde a un proceso de selección de un acontecimiento exterior (sonido, imagen, olor...) o interior (pensamiento) y del mantenimiento de este último en un determinado nivel de conciencia.
Un grito o un trueno captarán toda nuestra atención automáticamente.
El denominado estado de alerta nos permite mantener cierto nivel de vigilancia
En consecuencia, nuestro nivel de atención está fuertemente condicionado por los cambios que se producen en nuestro entorno.
La atención puede también intervenir de manera voluntaria:
Si para dar un paseo por la ciudad utilizamos un calzado que nos produce dolor, toda nuestra atención se focalizará en la búsqueda de un lugar agradable para descansar, lo que nos llevará, por ejemplo, a reparar en un banco en un jardín.
El desplazamiento voluntario de la atención se produce cuando se manifiesta un deseo, una necesidad o una intención de algo, a fin de lograr un objetivo.
Si uno va buscando setas, la atención selectiva se centra en el suelo
Entonces aparecen la toma de conciencia y el control de nuestra atención: ya que nos es imposible tratar simultáneamente toda la información que se nos presenta, realizamos un análisis sucesivo de informaciones.
La atención denominada selectiva entra enseguida en escena: este tipo de atención actúa desde el momento en que tenemos que efectuar una selección de información que responda a nuestras expectativas en unas circunstancias determinadas.
Solo se examina la información seleccionada. La atención selectiva permite, pues, focalizar un punto, abstrayéndose mentalmente del entorno, sin que ello signifique aislarse físicamente.
Si uno va buscando setas, la atención selectiva se centra en el suelo, ignorando las demás informaciones del escenario.
La atención puede estar también repartida:
En nuestra vida cotidiana, a menudo debemos hacer varias cosas a la vez, como cuando mantenemos una conversación al mismo tiempo que conducimos.
La atención, que en estos casos debe repartirse ante numerosas informaciones, requiere más recursos.
Pero si estudiar con música de fondo no supone ningún problema para un joven de 20 años, la movilización de todos los recursos de concentración será, en cambio, más difícil para una persona de más de 60 años. En efecto, con la edad aparece una disminución de los recursos de atención, así como una mayor sensibilidad a las interferencias. Eso nos hace menos eficaces en las situaciones de doble tarea
Factores como la fatiga, el consumo excesivo de alcohol o el estrés también disminuyen el rendimiento en las actividades que requieren atención
La atención y la memoria:
La interacción entre las dos funciones cognitivas de «Atención» y «Memoria» es muy elevada. La atención se moviliza particularmente cuando se trata de una información nueva, es decir, que no tiene equivalente en la memoria.



Efectivamente, una información conocida o familiar (como, por ejemplo, la disposición de los muebles del salón en casa de un amigo al que visitamos mucho), no llama la atención.
La atención se centrará en una información familiar, principalmente si difiere del contexto habitual (siguiendo con el ejemplo, un elemento que hubiera sido cambiado de sitio) o si buscamos voluntariamente un objeto en el entorno.
Nuestro nombre o apellidos pronunciados en contextos diversos (en la calle, en un restaurante, etc.) captarán inmediatamente nuestra atención, aunque esta información nos sea extremadamente familiar. Desde los primeros años de vida, estamos condicionados a reaccionar ante nuestro nombre o apellidos.

En resumen...
La atención se encuentra implicada en todos nuestros actos intelectuales, permitiéndonos estar totalmente vigilantes, focalizando nuestra concentración sobre un punto concreto, o bien, al contrario, repartiendo nuestra concentración en varias actividades. Pero entonces, ¡cuidado con la dispersión!
La atención no es estable, sino fluctuante. No se mantiene “sostenida” de forma continuada, sino que presenta automáticamente estados de relajación en el curso de una misma actividad.

El Lenguaje
El lenguaje constituye la característica humana por excelencia. Todos los días utilizamos diferentes facetas del lenguaje: escrito (lectura y escritura) y oral (comprensión y expresión).
Se ha escrito muchísimo sobre el lenguaje. Aquí nos limitaremos, principalmente, a la descripción de los procesos implicados en la actividad de la lectura.
La lectura
La lectura es una actividad mental compleja que implica distintos tipos de análisis, más o menos automático, de las palabras:
    El análisis visual permite decir a qué letra o a qué palabra corresponde una forma leída. E
    El análisis ortográfico conduce a la localización de posibles faltas.

    El análisis sintáctico permite determinar si una frase dada tiene una estructura gramatical correcta.

    El análisis fonológico leva al reconocimiento sonoro de una palabra, ya que incluso en la lectura silenciosa se accede a la forma de pronunciar una palabra.

    El análisis semántico extrae el sentido de las palabras y desemboca en la comprensión global de la frase.



Fenómenos constatados en la lectura:



La lectura de una palabra es más o menos fácil según la frecuencia de aparición (ocurrencia) en una lengua dada. Cuanto más frecuente es la palabra, más rápidamente será identificado. De ahí podría deducirse que la facilidad con la encontramos una palabra almacenada en nuestra memoria está directamente relacionada con su frecuencia de aparición en la lengua.



Asimismo, la coherencia de una palabra respecto del contexto de la frase facilita la lectura. Cuando leemos el comienzo de una frase, esperamos leer a continuación una palabra acorde con el sentido de la frase. Si empezamos a leer "Es rojo como un...", esperaremos que la palabra que siga sea tomate más que la palabra fresón o cualquier otra palabra.



La facilidad para leer una palabra depende también de criterios físicos. Estamos habituados a leer palabras con una determinada forma física y si esta forma no es respetada, la lectura se ralentiza. Así, si se nos presenta una palabra escrita en alternancia minúscula/mayúscula, como "Escollo", esto perturbará la lectura de la palabra.

La comprensión del texto:



La lectura clásica de un texto se realiza en etapas sucesivas, frase por frase, párrafo a párrafo.

Para construir la coherencia de un texto, nuestra memoria temporal guarda las informaciones a medida que vamos leyendo. Eso nos permite la comprensión en la etapa ulterior, es decir, la frase o el párrafo siguiente.

Nuestra memoria no puede conservar las frases tal y como aparecen en un texto. De hecho, solo las informaciones más pertinentes para la comprensión y el sentido del texto (las palabras clave y las ideas principales) son retenidas durante más tiempo y podrán ser utilizadas más adelante para hacer un resumen.



Las informaciones no pertinentes, redundantes o contradictorias son eliminadas de nuestra memoria para evitar sobrecargarla, con el fin de extraer y quedarse con el sentido general del texto. En otras palabras, cuando leemos un texto, analizamos las palabras que vemos y reparamos en las palabras clave que nos ayudarán a memorizar las ideas principales. Las palabras son organizadas automáticamente a fin de formar un conjunto lo más coherente posible. Y es entonces cuando se extrae su sentido global y se asocia a un tema central.



Los conocimientos del lector contribuyen también en la comprensión conocimientos del lector contribuyen también en la comprensión «Al muchacho que se paseaba por el bosque se lo comió un elefante» y no sabe aún que los elefantes no son carnívoros, no percibirá la incongruencia de la frase.



Paralelamente, cuando un enunciado no es coherente, se lleva a cabo una tarea de deducción, gracias a nuestros conocimientos generales. Por ello, si leemos frases aparentemente sin relación entre sí, como, por ejemplo, «Han robado en el apartamento. Pablo ya no tiene dinero», se establece enseguida una deducción posible: «Todo el dinero de Pablo estaba en el apartamento». Esta deducción permite hallar una coherencia en el enunciado.

La escritura



Tomemos como ejemplo la redacción de una carta: utilizamos las reglas gramaticales, pero también estamos atentos a la ortografía y buscamos sinónimos para evitar las repeticiones.

La comprensión y la expresión oral



Cuando conversamos o cuando contamos algo, creamos frases eligiendo las palabras de nuestro corpus que consideramos más apropiadas para los interlocutores y las circunstancias. Después, organizamos estas palabras entre sí respetando las reglas gramaticales de la lengua que utilizamos.

Dicho de otra manera, cuando leemos un texto, analizamos las palabras que vemos y reparamos en las palabras clave que nos ayudarán a memorizar las ideas principales. Las palabras se organizan automáticamente para formar un conjunto lo más coherente posible. Entonces ya podemos extraer su sentido global y asociarlo a un tema central.

Las Funciones Ejecutivas



Las funciones ejecutivas son funciones organizadoras relacionadas con la lógica, la estrategia, la planificación, la resolución de problemas y el razonamiento hipotético-deductivo.



Estas funciones nos ayudan a resolver todos los problemas más o menos complejos de nuestra vida cotidiana. Normalmente, hay que analizar bien el contexto y el objetivo buscado a fin de evaluar las posibles consecuencias de la decisión que se tomará.



En la vida cotidiana nos encontramos con situaciones complejas o simplemente nuevas, como hallar la causa de una avería, establecer el recorrido adecuado para ir a un lugar, planificar labores de jardinería, pensar las mejores jugadas para batir a un adversario al ajedrez...



Para comprender mejor estas situaciones, estamos dotados de una capacidad de razonamiento que puede ser de tres tipos



    El razonamiento inferencial

    Se utiliza ante un problema que se aborda por primera vez y para el que no existe solución previa.

    En esos casos, es necesario reparar en todos los elementos del problema y realizar una tarea de deducción, de formulación y de verificación de hipótesis que permitan llegar a posibles soluciones.

    El razonamiento analógico:

    Se refiere a la reutilización adaptada de una solución utilizada anteriormente ante un problema que presentaba especificidades comunes al que hay que resolver actualmente.

    El razonamiento automático:

    Es considerado más como la aplicación espontánea de un procedimiento que como un razonamiento propiamente dicho. Se da sobre todo en el marco de situaciones habituales, como ir al trabajo en coche.

    Se realiza mediante la aplicación de conocimientos automatizados almacenados en la memoria procedimental. Al no ser nuevas, estas situaciones no necesitan mucha atención, de modo que esta puede dedicarse a otra cosa.

Para resolver un problema, se requieren varias etapas de razonamiento

Se analiza el problema y se define el objetivo a alcanzar. Seguidamente, hay que establecer una estrategia y un plan de acción que permitan resolver el problema.

Si el objetivo final es demasiado difícil de conseguir en una sola etapa, será necesario considerar objetivos intermedios considerar objetivos intermedios.

Paralelamente, habrá que tomar en cuenta los medios existentes y los imperativos materiales o procedimentales a respetar.

Finalmente, es muy importante seleccionar una respuesta entre varias posibles y validar el resultado en relación a la intención inicial.

Otras funciones cognitivas que participan en el razonamiento

    La atención

    Durante la resolución de un problema, nuestras capacidades de atención nos permiten focalizarse, concentrarse sobre todos los datos del problema y establecer los más pertinentes. Esto permitirá identificar claramente el objetivo y la estrategia a seguir para su consecución.

    La atención permite descartar las interferencias que podrían perturbar el razonamiento. Asimismo, puede ayudarnos a inhibir las respuestas automáticas que no se adaptan a la situación, como detenerse en un stop cuando un agente de circulación hace señal de pasar.

    La memoria:

    La memoria a largo plazo tiene un papel importante en el razonamiento, ya que podemos echar mano de planes de acción almacenados en la memoria para resolver un problema nuevo

    La memoria de trabajo también está muy solicitada. Nos permite guardar en la memoria los elementos importantes del problema, como el objetivo que se pretende alcanzar, y asociarlos en distintas configuraciones, como series de cifras en el cálculo mental.

    La imaginería mental:

    La imaginería mental, es decir, la capacidad de representarse un objeto, una persona, etc., en la mente sin que ese objeto, esa persona, etc., se encuentre físicamente presente, tiene también su papel en el razonamiento.

    Permite crear, imaginar, anticipar (por ejemplo, anticipar los movimientos que haremos en el futuro durante un juego de cartas o de ajedrez), conservar una información en la mente, comparar situaciones, realizar rotaciones de objetos mentalmente (por ejemplo, para decidir si el color del nuevo papel pintado va a desentonar con el mobiliario, o si una mano presentada fuera de contexto es una mano derecha o izquierda).

Si entre estos cuatro objetos nos pidieran que cogiéramos el cubo más próximo a la pirámide, no tendríamos ningún problema. Pero esta tarea se apoya en procesos cognitivos más complejos de lo que parece.

Cuatro objetos

Así, para lograrlo habrá que reconocer las formas de cada uno de los cuatro objetos, a fin de distinguir el cubo entre las demás formas. Seguidamente, después de analizar los dos cubos presentes, se tratará de decidir cuál de los dos cubos está más cerca de la pirámide, estimando la distancia que los separa. Esta decisión será más difícil por cuanto requiere considerar la perspectiva.

En un mundo en el que la vista es el sentido más utilizado, nos vemos enfrentados todos los días a situaciones que requieren el reconocimiento de formas visuales y colores, el análisis de la posición de un objeto en relación a otro, o la estimación de la distancia que separa dos objetos.

Efectivamente, es necesario analizar bien todas las informaciones visuales para actuar en el medio.

Nuestro sistema visual es responsable de esos análisis espontáneos. Más concretamente, son dos partes diferentes del cerebro las que procesan la forma de los objetos y sus propiedades espaciales (es decir, el tamaño, el emplazamiento, la orientación de los objetos).

La vista es, por tanto, una función cognitiva extremadamente compleja si tenemos en cuenta el número de informaciones que debe procesar para obtener el análisis de una escena visual coherente.
Ella nos permite también identificar los objetos que componen nuestro entorno, así como sus posiciones en relación a otros objetos y en relación a nuestro propio cuerpo. Así nos permite interactuar con el medio (coger objetos, orientarnos a través de ellos, etc.).

Los objetos de nuestro entorno constituyen, pues, datos que al ser registrados facilitan nuestra orientación en el espacio. Sin embargo, orientarse correctamente depende también de informaciones internas procedentes de nuestro cuerpo, como la posición del brazo o de la mano.

Cuando realizamos un trayecto, en todos los casos, nuestro cerebro elabora mapas mentales que nos permiten, asociados a los datos registrados, fácilmente volver a hacer un trayecto que ya hemos realizado anteriormente.

Imaginemos que se nos pregunta cuál es el cubo más próximo a la pirámide si el cubo del fondo se desplaza 10 centímetros hacia esta.

Responder a esta pregunta requiere desplazar mentalmente el cubo del fondo en una distancia que se estime de diez centímetros, y entonces tomar una decisión acerca de cuál es el objeto más próximo a la pirámide. Ese tipo de preguntas requiere la colaboración de nuestras capacidades de imaginería mental visual.

La imaginería mental es una actividad cognitiva que permite percibir algo en su ausencia. No es exclusivamente visual y, de hecho, nos permite crear imágenes, sonidos, olores y sensaciones en nuestra mente.

En el terreno de la visión, la imaginería mental consiste en "ver" una imagen en la cabeza, como por ejemplo la cara de una persona, sin que dicha persona se encuentre físicamente presente.

Gracias a esta capacidad, pueden ser creadas en nuestro interior formas existentes (caras, cuerpos humanos, cifras, palabras, objetos, animales) o imaginarios (monstruos, figuras abstractas), conocidas o desconocidas, inmóviles o en movimiento, en color o en blanco y negro.
Antes de realizar una acción compleja, podemos simular el encadenamiento de operaciones a fin de verificar que no hayamos olvidado o subestimado algunos datos.

El ejemplo típico es el jugador de ajedrez, que para apreciar la conveniencia de los posibles movimientos que puede jugar, simula mentalmente el desplazamiento de sus propias piezas y las del adversario, ya que le está prohibido tocarlas físicamente.

En la vida cotidiana, nuestras capacidades de imaginería mental son requeridas en actividades como el pensamiento, el sueño, el razonamiento y la resolución de problemas, la anticipación de los acontecimientos, el reconocimiento de objetos que aparecen en orientaciones no habituales, la simulación de un itinerario, la comprensión de una descripción verbal, etc.

La imaginería mental es posible gracias a las experiencias vividas en el día a día. En efecto, los elementos que componen nuestras experiencias vividas (es decir, caras de personas, objetos, sonidos, formas, sensaciones, olores...) se registran en nuestra memoria y se activan de nuevo en la memoria temporal cuando queremos recordar unos elementos determinados.

Las imágenes mentales son nuestras propias, porque nacen de nuestra experiencia personal.

Así, si alguien pide a dos personas que se imaginen un perro, muy probablemente el perro que ambas se imaginen será distinto.

La creatividad existe gracias a la imaginería mental, que es la que, de hecho, nos ofrece la posibilidad de generar / crear la imagen de cosas que no existen en la realidad.

La generación de imágenes nuevas se produce por la combinación original de elementos conocidos, pero también por la generación de nuevas características que pueden llevar a concebir formas nunca vistas.
La imaginería mental permite también la transformación de imágenes por rotación mental.
Por ejemplo, antes de amueblar una habitación podemos anticipar el aspecto final que tendrá colocando mentalmente los muebles de todas las maneras posibles a fin de elegir los "mejores" emplazamientos. Al considerar todas las posibilidades, la rotación mental nos evita tener que hacer la comprobación.



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA EN LA ELABORACIÒN DEL ARTICULO

Larraya       S (2015) “Funciones del Cerebro “
Raúl              P (2013) “Causalidad del Cerebro y su Rolen la Conservación dela especie

Sandra        M (2014) “Soluciones desde el Cerebro Trino